Portada local
Portada local

Martina, montonera del zonda

Por: Detalles de publicación: : Vergara, 2000Tema(s): Nota: La mujer que dominaba el viento. De mujeres argentinas audaces y bravías hay muchas historias, muchos nombres, algunos olvidados, otros sepultados en alguna crónica privada, de esas que nacen y mueren en las provincias en ediciones de pocos libros y que luego uno encuentra, como un tesoro, en librerías de viejo. Martina Chapanay es una de esas mujeres, cuyo nombre logró trascender, pero, apenas si se la conoce fuera de la tierra que la vio nacer. Su nombre no desapareció porque el recuerdo de su valentía, de su arrojo, de su fuerte carácter, se hizo leyenda. Y en San Luis y Mendoza, pero sobre todo en su San Juan natal, la gente habla de ella como de Facundo y del Chacho:como si aún pudiéramos verlos pasar, recorriendo el amado terruño y saludando a los paisanos. La olvidaron los libros de historia, pero la tradición oral sigue recordándola. Mitad española, mitad huarpe guerreros de lanza y potro, peleó codo a codo con el Tigre de los Llanos, cuidando a los hombres de su familia su compañero, su hermano. Luego se unió a las filas de Nazario Benavídez y finalmente, siguió a Ángel Vicente Peñaloza, siempre respondiendo a quien llamaba a tomar las armas en defensa de su tierra. Muerto El Chacho, retó a duelo y humilló a su asesino, un mercenario que no se animó enfrentarla en el campo del honor. Siendo experta rastreadora, baqueana de pasos secretos, sanadora y respetada por sus premoniciones, al no encontrar destino en el regreso de las guerras, se transformó en bandolera que repartía el botín entre los pobres y secuestraba hombres para convertirlos en sus amantes. Mabel Pagano, en Martina Chapanay, montonera del Zonda, recrea las diferentes facetas de esta mujer excepcional, brava, transgresora, respetada por hombres rudos y amada por los pueblos. Una mujer que se sentía orgullosa de su raza, cuya característica fue la fidelidad a su tierra, el deseo de servirla con desinterés y valor.
Lista(s) en las que aparece este ítem: NOVELA HISTÓRICA
Valoración
    Valoración media: 0.0 (0 votos)
Existencias
Imagen de cubierta Tipo de ítem Biblioteca actual Biblioteca de origen Colección Ubicación en estantería Signatura topográfica Materiales especificados Info Vol URL Copia número Estado Notas Fecha de vencimiento Código de barras Reserva de ítems Prioridad de la cola de reserva de ejemplar Reservas para cursos
Libro Biblioteca Municipal Domiciliario 82-31 NH P131Mmar (8322) (Navegar estantería(Abre debajo)) Disponible 6651

La mujer que dominaba el viento. De mujeres argentinas audaces y bravías hay muchas historias, muchos nombres, algunos olvidados, otros sepultados en alguna crónica privada, de esas que nacen y mueren en las provincias en ediciones de pocos libros y que luego uno encuentra, como un tesoro, en librerías de viejo. Martina Chapanay es una de esas mujeres, cuyo nombre logró trascender, pero, apenas si se la conoce fuera de la tierra que la vio nacer. Su nombre no desapareció porque el recuerdo de su valentía, de su arrojo, de su fuerte carácter, se hizo leyenda. Y en San Luis y Mendoza, pero sobre todo en su San Juan natal, la gente habla de ella como de Facundo y del Chacho:como si aún pudiéramos verlos pasar, recorriendo el amado terruño y saludando a los paisanos. La olvidaron los libros de historia, pero la tradición oral sigue recordándola. Mitad española, mitad huarpe guerreros de lanza y potro, peleó codo a codo con el Tigre de los Llanos, cuidando a los hombres de su familia su compañero, su hermano. Luego se unió a las filas de Nazario Benavídez y finalmente, siguió a Ángel Vicente Peñaloza, siempre respondiendo a quien llamaba a tomar las armas en defensa de su tierra. Muerto El Chacho, retó a duelo y humilló a su asesino, un mercenario que no se animó enfrentarla en el campo del honor. Siendo experta rastreadora, baqueana de pasos secretos, sanadora y respetada por sus premoniciones, al no encontrar destino en el regreso de las guerras, se transformó en bandolera que repartía el botín entre los pobres y secuestraba hombres para convertirlos en sus amantes. Mabel Pagano, en Martina Chapanay, montonera del Zonda, recrea las diferentes facetas de esta mujer excepcional, brava, transgresora, respetada por hombres rudos y amada por los pueblos. Una mujer que se sentía orgullosa de su raza, cuya característica fue la fidelidad a su tierra, el deseo de servirla con desinterés y valor.

No hay comentarios en este titulo.

para colocar un comentario.

Haga clic en una imagen para verla en el visor de imágenes

Portada local