RESEÑA: Rodolfo Mouras trabajaba como supervisor en un prestigioso supermercado, ¿pero le gustaba lo que hacía? Para nada. Había ido a parar ahí porque había que mantener a una familia y reparar relojes no le permitía hacerlo dignamente. Pero lo cierto es que si les hubiera dedicado el tiempo justo y necesario a estas máquinas de precisión, no se hubiera pasado los últimos años de su vida ladrándole a la luna como un rottweilwer.